Cultura del barro
Desde época prehispánica, el barro ha sido un elemento esencial en la vida cotidiana; nuestros aborígenes lo empleaban para realizar artículos de uso doméstico, tradición que ha perdurado hasta nuestros días.
La importancia que el barro ha tenido en nuestro municipio la encontramos reseñada en los numerosos hornos de teja que existen y que enriquecen el paisaje rural del municipio isorano, y que se utilizaban para la elaboración de ladrillos, tejas para las cubiertas de las casas y también para la canalización del agua.
En artesanía encontramos, también, actividades tales como la elaboración de gofio, cestería, palma y bordado, flores artificiales, juguetes tradicionales, piedra, rafias, juncos y badanas, rosetas, calados y ganchillo, además de la representativa repostería.