Más de mil personas revivieron el pasado fin de semana el mundo rural de mediados del siglo XX en Chirche En la VII edición del Día de las tradiciones destacó la escenificación de una santiguadora, un recorrido por hornos de teja restaurados, el encuentro con vecinos de Taganana y una reedición de una boda a la antigua usanza.
Más de mil visitantes pudieron revivir el mundo rural de mediados del Siglo XX en los actos de la séptima edición del Día de las Tradiciones de Chirche donde los propios vecinos del pueblo y otros venidos de fuera de él, vestidos con trajes de la época, representaron el pasado fin de semana (21 y 22 de julio de 2007) escenas cotidianas de hace más de 50 años, hoy casi desaparecidas.
Entre otros se escenificaron la trilla del trigo con bestias, ordeño cabras, elaboración de queso, la fabricación de las tejas en los viejos hornos, el tueste de grano, la molienda de gofio, la majada de almendras, la costura, la venta de miel, las tradicionales truchas de almendra, frutas de la zona o productos de artesanía. Una de las novedades de este año fue la escenificación de una curandera que santiguaba a niños empachados o con otras dolencias.
Según destaca la concejala de Cultura isorano, Josefa Mesa, "esta iniciativa, organizada por los vecinos de Chirche, contó nuevamente con la colaboración del Ayuntamiento de Guía de Isora, la cual pretende recuperar la esencia de un pasado reciente, pero sin las carencias de aquellos difíciles años, así como destacar lo positivo de una época para no olvidar las propias raíces culturales en estos tiempos de globalización que hacen que todo vaya más rápido".
Entre las actividades que se adelantaron al fin de semana, destacó la proyección el pasado viernes 20 de julio del documental La vida según era, trabajo de una productora aronera y que fue cedida por el Ayuntamiento de Arona.
El sábado por la tarde un grupo de vecinos y vecinas del pueblo representó una obra de teatro costumbrista que representaba los bailes en los que las madres se sentaban a vigilar a sus hijas y de paso aprovechaban para criticar lo que surgiera. Tras el teatro llegó el baile del candil, que contó con la participación de varios miembros de la Escuela Municipal de Folclore.
Entre las escenas más esperadas por el público fue la boda a la antigua usanza -que este año se repitió por la gran aceptación que tuvo en 2005- que incluía la llegada del cura montado en burro, la bajada de la comitiva nupcial en caminando hacia la ermita del vecino barrio de Aripe o el regreso hacia la plaza de Chirche para celebrar el banquete. Sobre el escenario de la plaza se montó la mesa presidencial montada con la loza y las viandas de la época. Tampoco faltó la habitación de la novia con la dote o ajuar de boda, estampa que se preparó en la casa de Los Duranza. El jornada finalizó con el almuerzo nupcial en el que se invitó a almorzar a todos los asistentes como si fueran los invitados de la boda y en el que se pudo degustar el pan de trigo y de leche horneados a lo largo de la mañana.
En esta edición, el ‘Día de las Tradiciones contó con la participación de una comitiva vecinal de unas 50 personas venidas desde Taganana a través de la Asociación La Voz del Valle que representaron varios talleres artesanales. Los tagananeros estaban encantados con lo que se encontraron en Chirche y ya hay un acuerdo para que una comitiva de chircheros devuelva la visita a Taganana el próximo mes de agosto. Antes del almuerzo se produjo un intercambio de regalos entre la asociaciones vecinales de Chirche y de Taganana. Dado lo positivo de este intercambio cultural los vecinos de Chirche ya se están planteando invitar a otros colectivos para futuras ediciones del Día de las tradiciones.
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